sábado, 22 de marzo de 2008

Hermandad Ntra. Sra. del Rocío de Estepona 2




En el 94 lo mejor, o al menos es lo que mejor recuerdo, es lo que supuso para esta Hermandad la celebración de su I Misa de Peregrinación Extraordinaria. Fue mi primer contacto directo con la Hermandad, en Hermandad, y fue un lujo poder estar allí y ser testigo del bien hacer de una Hermandad que aún no me llenaba del todo, pero que poco a poco me iba ganando sin saberlo. Con el tiempo, he sido yo quien ha salido ganando. Además se edita por primera vez un boletín de la Hermandad … aunque no se si fue en realidad “revista”, porque lo que yo conservo es un boletín de Abril.
El 95 la huella la dejó D. Rafael Boza, Hermano Mayor de la Hermandad de La Línea, al que tuvimos el honor de disfrutar durante la celebración de nuestro I Pregón. Íbamos creciendo… este año ya fueron 60 los hijos de Estepona los que se acercaron hasta Sus plantas. Difíciles y complicados años fueron estos, pero ahí estaba Estepona. El Obispo de Málaga se acerca a nuestra Casa el día en el que se colocó la primera piedra de la Iglesia del Carmen.
En el 96 mis recuerdos más fuertes son la Presentación de la Carreta en el Hotel Atalaya… ¿recordáis?... y que fue el año en el que hice mi primer camino, no con Estepona que lo hice con Valencia y Gines, pero inolvidable de todas formas, y que fue como mi primera puerta abierta hacia un aire que, aún, tengo el placer de respirar.
Fue un año de lluvias y tuvieron que colocar un puente sobre el Quema… y en el Coto los mosquitos no picaban “daban empujones” como alguien en su día dijo.
Nuestro Pregón también es difícil de olvidar. Nos lo regaló Manolo Moreno, de Bollullos. ¿ A que lo recordamos?
En el 97… no sé por qué no se editó revista en ese año, pero todos lloramos con el Pregón de Santiago Padilla. Fue el año de la celebración de los 25 años de sacerdocio de D. José Fenoy,, por entonces nuestro Director Espiritual, y el año en que, a causa de unas obras en la Parroquia, pudimos gozar de nuestro Simpecado en la Casa Hermandad durante casi un mes.
El 98 fue el año de los vertidos tóxicos en Doñana que, además, se vieron agravados por las lluvias. Este año la Virgen salió y entró en su Ermita a la manera antigua, sobre las ruedas de sus andas, y el año en el que, de nuevo, como cada siete años, la Señora fue a su pueblo de Almonte y permaneció allí hasta Mayo del 99.
Este año el Padre Quevedo nos sobrecogió con sus palabras hacia la Virgen y su Romería, y con su libro “Cosas de Ella” terminó de convencernos de que Ella, y sólo Ella, es la que de verdad ilumina nuestras vidas.
El 99 nos traería un nuevo Director Espiritual, D. Pedro Villarejo quien, recien llegado nos acompañaba para celebrar la Misa de peregrinación Anual. Salvador de la Peña, locutor de RNE en Marbella sería nuestro Pregonero y, por primera vez, la revista Estival, incluía entre sus artículos uno acerca de la Hermandad, Conciso y concreto, por cierto.