Mostrando entradas con la etiqueta corazón vacío. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corazón vacío. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de diciembre de 2018

Ni mi corazón ni mi piel



Ya no hay salida de sol… sólo existe el ahora y puede ser aterrador a veces.
Pero si cierro los ojos y escucho el susurro de mi corazón, no me rindo. Y no importa cuántas veces lo acalle. Me dice que nunca acabará mientras existas tú, exista yo, y él tenga esperanza.
Quisiera que el olvido llegara sólo con desearlo y poder restar importancia a todo, pero no sé hacer eso, se me estremecen las entrañas y lo único a lo que llego es a intentar no llorar mientras todo me parece lejano y quiero sentir que ya no sufro.
Soñé mil veces llegar a tu alma y quedarme en ella mientras te quería cuando te sentías débil, vulnerable y sola, cuando tus ojos se llenaban de lágrimas, cuando tu corazón estaba cerrado y tu alma rota.
Hoy después de ti no hay nada, después de tu nombre no hay nadie, mientras todo me arrastra a la oscuridad donde habita tu recuerdo aprisionando mis sueños que buscan una salida.
Mostrarme a pecho descubierto, sin secretos, me hizo vulnerable sin miedo a un dolor que no pensé que llegaría… tanto confié en ti que mi piel dejó de ser mi escudo para convertirse en espacio de caricias mostrándose transparente.
Y no buscabas ni mi corazón ni mi piel, sólo que pasara el tiempo.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Corazón vacío



Cómo pedirle a un corazón que olvide si de estúpido y necio sólo sabe de amor y tristeza.
Cómo explicarle que los besos queman cuando te los arrebatan y que duele el alma si intentas gritar el dolor. Que no puede ser ardiente ni pretender ser salvado por mucho tiempo y que ha de soportar las caídas porque después no podrá pedirle a la mente que olvide
Cómo hacerle entender que nadie podrá darle vida porque murió de esperar lo que nunca llegó a tiempo y que ha de quedar oculto entre las sombras de la propia muerte, recordando que la amargura siempre llega sin ser invitada.
Cómo demostrarle que ha de perder la ilusión, que no puede entregar todo sin reservas ni medidas hasta que no quede nada para dar, que no ha de querer sin condiciones o se verá obligado a sufrir el abandono. Cómo convencerle de que no ha de abrir puertas y ventanas porque entrarán y le harán daño.
Cómo justificarle que a nadie le dolerá su dolor porque no es más que un recuerdo descolorido, que amar nunca es sinónimo de felicidad, que no puede ser sincero y honesto o que no ha de llorar lágrimas que no van a ningún sitio.
Cómo decirle que no debe imaginar, soñar, pensar, anhelar, necesitar, sentir o latir porque sufrirá y ningún rincón será bueno para él.
Cómo consolar a un corazón que quedó vacío.