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sábado, 24 de mayo de 2008

MI VUELTA

Te pasas el año soñando con la vuelta. Volver a casa, junto a tu Señora, se puede convertir en el único programa en esos momentos en los que te encuentras a solas con tus pensamientos. “Cambiaré los volantes de la carriola…he de recordar echar esto o aquello… procuraré hablar con fulano o mengano durante el camino… visitaré a este o aquel el sábado… “ muchos planes y al final la mitad se vienen por hacer. Es curioso. Ni cambié los volantes de la carriola porque la carriola no fue, olvidé echar aquello pero al final no lo necesité… en el camino el polvo y seguir el paso de la mula no daban muchas ganas de hablar… y en la aldea casi no saliste más que para acudir a la Misa y al Rosario.
En el camino todo el tiempo lo pasé junto a mi "Simpecao" rogando fuerzas para que mis piernas aguantasen hasta el final. La mitad de las cosas que llevaba no salieron de la mochila, ni siquiera el saco de dormir porque pasé las noches junto al fuego, esperando el momento en el que todos se fuesen a dormir y poder estar a solas con Ella… oí los cantes de otras hogueras de fondo, el silencio del amanecer y sentí las primeras gotas de rocío ( hacía diez años de la última vez ).
Aún oigo los cohetes que resuenan en mis oídos cada vez más lejanos. Aún no he limpiado los botos. Aún no he guardado la ropa.
Muchas cosas se han quedado por hacer y, supongo, otras no debería haberlas hecho. Como siempre. Pero como nunca las cosas salen como habías pensado pues, a partir de ya, vamos tomando nota para el próximo año mientras descontamos días de un almanaque.
Lo que si he sacado en claro es que para ir al Rocío no debes ir con planes trazados, o esperando cosas diferentes a las que ya estas acostumbrado. Es un mundo tan aparte que puedes traer muchas cosas de allí, buenas experiencias y malas sensaciones. Y yo me he traído, este año, un poco de todo.
No salí de aquí con demasiadas buenas esperanzas, lo reconozco. Bueno o malo, sabía que volvería con un pequeño mal sabor de boca, con una sensación, que por ser este un Rocío diferente, no sólo me dejaría buenos recuerdos para este año. A lo mejor por esperarlos acerté a verlos… quizás los busqué para llevarme la contraria y resultó que sólo conseguí acertar.
La verdad es que no hay como no tener que estar pendiente de nada para darte cuenta de mucho. Y yo, este año he visto algunas cosas que no me han gustado y que, seguro, siempre han estado ahí, pero nunca me percaté de ellas.
Quiero pensar que nuestra categoría de “seres humanos” nos permite ser ruines, nos permite el cuchicheo abrigado en la intimidad de la confianza de que no nos oye nadie, nos permite velar con sonrisas la indiferencia que alguien nos produce, nos permite excusarnos en la prisa para no prestar atención a alguien que posiblemente nos necesite, nos permite correr un toldo para cubrirnos del viento siendo este una excusa para no comprometernos con el de al lado, nos permite acusar a otros de levantar muros a nuestro alrededor siendo luego nosotros los que nos aprovechamos de esos muros para aislar a los demás de nosotros mismos… en fin… nos permite equivocarnos.
Yo espero haberme equivocado con lo que he visto y vivido. Espero no haber visto una mala cara cuando se ha pedido una copa de vino y servirla a regañadientes… espero no haber oído aquello de “si quieren que vengan ellos, ya saben donde estoy” en lugar de”tengo que ir a verlos”… espero no haber visto grupos de amigos que se cerraban a la entrada de alguien más… espero no haber visto más interés por cumplir con un horario que por averiguar el por qué faltaba alguien…espero no haber oído discusiones porque la decisión de un Alcalde de Carretas no te era favorable… espero haberme equivocado al observar rencores, egoísmo, desinterés…porque seguro que yo misma he pecado de ello pero me auto justifiqué observándolo en los demás.
Se nos hace tan corto el tiempo que pasamos allí, tantas las cosas que deseamos hacer, que dejamos poco sitio para los que nos rodean. Dejamos la convivencia para cuando es obligada, el resto del tiempo “yo” lo escribimos con mayúsculas sin darnos cuenta de que eso es lo mismo que hacemos el resto del año y que los propósitos de enmienda quedan como cosa exclusiva para el último día del año.
A pesar de todo sigo sin querer volver de allí. Seguiré pensando que es más fácil que los buenos sentimientos afloren en aquella bendita tierra. Seguiré creyendo que, hasta la peor de las personas, allí puede sentir la certeza de que ser “bueno” no es tan difícil. Seguiré sintiendo que el amor por Ella puede mejorar muchas cosas y que parte de ese amor queda suspendido en el aire para que sea rescatado por quienes andan escasos de él. Yo seguiré yendo a cargar mis pilas allí. Borrón y cuenta nueva para este año también, que ya empezamos a quitar días a ese calendario para volver a casa de nuevo, con Ella.

martes, 29 de abril de 2008

Mis despertares

Dormir hoy no es fácil. Hoy los despertares son para mi porque ni aún hoy, a siete días de salir, me encuentro capaz de asimilar y aceptar el camino que me espera. Y no es que vaya a ser malo, ni mucho menos, pero será tan diferente que tengo miedo de no saber estar a la altura y responder como debo.
Nunca he ido al Rocío sola. La primera vez alguien me llevó de la mano…la segunda me dejé llevar… después siempre hubo alguien a quien llevar, cobijar, ayudar, alguien de quien estar pendiente… Este año las cosas son diferentes, aquellos con los que iba, ya van por su cuenta o, los que peor, no pueden ir. Y, aunque reconozco que es sólo culpa mía, me siento extraña.
Mi tabla de salvación siempre han sido los que necesitaban de mí. Sentirme útil ha sido lo que ha dado sentido a mi vida la mayor parte de las veces. Dar me ha hecho feliz, no tanto por la necesidad que podía remediar como por la satisfacción que ello suponía para mí. Sin entenderlo, y sin preguntármelo, he ido viviendo sintiendo que la vida me daba más de lo que yo necesitaba y que no tenía derecho a quedármelo para mi sola. A la vida debía devolverle algo. ¿ Egoísmo?
Hoy, este año, voy sola. No tengo peña, ni grupo, ni coche, ni carriola. Pero los tengo todos. De nuevo puedo ir como al principio, desprendiéndome de todo, con lo justo y algo menos… y no sé cómo hacerlo. No llevar agua de sobra, no llevar dos raciones más de albóndigas, no llevar medicamentos que no necesito, un impermeable o un saco de dormir de más … este año que no llevo nada, siento que me aprovecho de que sé que con mi gente, con mi Hermandad, no me hará falta de nada.
Siempre digo que para ir a verLa no necesito mucho, pero es que este año, y después de no haber tenido un año demasiado así, creo que no llevo mucho más allá de mis penas y mi vacío.
Me dicen… vas de peregrina… Dios proveerá… déjate llevar… anda sólo con Ella…
Andar sólo con Ella ya lo hago durante todo el año. Responder ante Ella ya lo hago, pero creo que no sé responder ante mis hermanos y menos cuando lo que voy es a expensas de lo que pueda o no pueda recibir… porque no sé recibir, no sé necesitar aunque necesite.
Creo que he estado pendiente sólo de lo que Dios me daba, nunca he esperado más, y quizás me he olvidado de que Dios no es el único que da… pero ahora no se hacer frente a ello y me da miedo esperar más de lo merezca y sentirme decepcionada después. No sabría cómo encararlo.
No puedo explicarlo mejor porque no sé y porque hay demasiadas cosas que me dan vueltas en la cabeza. Pero a Dios y a la Virgen les pido que si este año ha de significar para mí una lección de algo, y son muchas las lecciones que necesito, me conceda la luz suficiente como para entenderla.

Mis despertares

Dormir hoy no es fácil. Hoy los despertares son para mi porque ni aún hoy, a siete días de salir, me encuentro capaz de asimilar y aceptar el camino que me espera. Y no es que vaya a ser malo, ni mucho menos, pero será tan diferente que tengo miedo de no saber estar a la altura y responder como debo.
Nunca he ido al Rocío sola. La primera vez alguien me llevó de la mano…la segunda me dejé llevar… después siempre hubo alguien a quien llevar, cobijar, ayudar, alguien de quien estar pendiente… Este año las cosas son diferentes, aquellos con los que iba, ya van por su cuenta o, los que peor, no pueden ir. Y, aunque reconozco que es sólo culpa mía, me siento extraña.
Mi tabla de salvación siempre han sido los que necesitaban de mí. Sentirme útil ha sido lo que ha dado sentido a mi vida la mayor parte de las veces. Dar me ha hecho feliz, no tanto por la necesidad que podía remediar como por la satisfacción que ello suponía para mí. Sin entenderlo, y sin preguntármelo, he ido viviendo sintiendo que la vida me daba más de lo que yo necesitaba y que no tenía derecho a quedármelo para mi sola. A la vida debía devolverle algo. ¿ Egoísmo?
Hoy, este año, voy sola. No tengo peña, ni grupo, ni coche, ni carriola. Pero los tengo todos. De nuevo puedo ir como al principio, desprendiéndome de todo, con lo justo y algo menos… y no sé cómo hacerlo. No llevar agua de sobra, no llevar dos raciones más de albóndigas, no llevar medicamentos que no necesito, un impermeable o un saco de dormir de más … este año que no llevo nada, siento que me aprovecho de que sé que con mi gente, con mi Hermandad, no me hará falta de nada.
Siempre digo que para ir a verLa no necesito mucho, pero es que este año, y después de no haber tenido un año demasiado así, creo que no llevo mucho más allá de mis penas y mi vacío.
Me dicen… vas de peregrina… Dios proveerá… déjate llevar… anda sólo con Ella…
Andar sólo con Ella ya lo hago durante todo el año. Responder ante Ella ya lo hago, pero creo que no sé responder ante mis hermanos y menos cuando lo que voy es a expensas de lo que pueda o no pueda recibir… porque no sé recibir, no sé necesitar aunque necesite.
Creo que he estado pendiente sólo de lo que Dios me daba, nunca he esperado más, y quizás me he olvidado de que Dios no es el único que da… pero ahora no se hacer frente a ello y me da miedo esperar más de lo merezca y sentirme decepcionada después. No sabría cómo encararlo.
No puedo explicarlo mejor porque no sé y porque hay demasiadas cosas que me dan vueltas en la cabeza. Pero a Dios y a la Virgen les pido que si este año ha de significar para mí una lección de algo, y son muchas las lecciones que necesito, me conceda la luz suficiente como para entenderla.

domingo, 27 de abril de 2008

Lo que me cuesta el Rocío

Esto es lo que publicó un diario hace unos días. Si esta es la única imagen que tienen del Rocío los que no han acudido nunca, pues no me extraña que se piense que vamos a una juerga que nos dura una semana, y es una lástima porque por ese dinero una familia media come cuatro meses.
"El camino y la estancia en la aldea almonteña llevan aparejados una serie de gastos que se centran fundamentalmente en el alquiler de la vivienda a lo que hay que unir el denominado costo rociero; esto es comida, bebida y todo tipo de enseres caseros, además del servicio. Así, un grupo de unas treinta personas tendrá que desembolsar entre 2.000 y 2.500 euros por los servicios de cocina y un camarero.
El alquiler de un charré se cifra en una media de 1.500 euros euros con carrero, y el coche de caballos alcanza los 2.000 euros. Estos servicios supone un gasto medio de 800 euros por persona, a los que hay que sumar la parte del alquiler de la vivienda, entre 800 y 1.000 euros, lo que supone un montante de unos 1.800 euros.
En cuanto al vestuario, para las mujeres, un traje se cifra en unos 700 euros, mientras que la típica bata rociera cuesta unos 200. Un traje corto masculino completo ronda los 300 euros, pantalones, chaquetilla y marsellés incluidos.
Otro de los elementos característicos de la romería es el caballo. Un équido se alquila al precio de 700 euros a la semana y se ofrece completamente equipado y con montura.
Con todo el montante medio para acudir a la romería ronda los 2.000 euros, si bien es cierto que ir de romería al Rocío ofrece otras posibilidad y por un desembolso bastante más ajustado."
Y a esto digo yo...
Yo he ido con una peña. Éramos 12 personas y alquilábamos un tractor con remolque y que nos costaba 800€. La papeleta de sitio nos costaba 60€ y el alquiler de un módulo común en la Casa Hermandad 130€.Esos son los gastos comunes que, si los divides entre 12 personas te sale a pagar 85 €.
Le sumamos, y ya a nivel personal, el autobús que nos lleva hasta el punto de partida 35 €.
Para colocar tu tienda de campaña en el terreno, para una tienda normalita, es suficiente con medio módulo, por lo que habría que añadir 65 € más.
Para comida y bebida durante esos días, incluido el fin de semana, hemos tenido que poner una media de 100 € por persona.
Si sumas, ir al Rocío me ha costado 285 €. .A partir de aquí, lo lógico… cuanto más lujo mas coste. Si llevas una tienda de 3 dormitorios tendrás que coger un módulo entero, si llevas una caravana pues igual y si quieres aparcar tu coche dentro del recinto de la Hermandad, siempre que haya sitio, pues súmale 35 € más. Esto te lo puede subir en unos 100 €.
El año pasado me compre una carriola pequeña, para cuatro personas ... Tuvimos que alquilar una furgoneta para tirar de ella que nos costó 280 € que con la gasolina se nos puso en 400 €. Pagamos la papeleta de sitio 60 €. En la Casa Hermandad cogimos dos módulos, porque dos dormíamos en la carriola y los otros en la furgoneta, 260 €. Si sumamos y dividimos entre cuatro nos salió a 165 € cada uno.
De comida y bebida llevé lo que no hay en los escritos porque, al ser sólo cosa mía y, yo soy “mu desagerá”, quise llevar de sobra y pensando que siempre encuentras a alguien que se quedó descolgado, y pusimos 100 € por cabeza.
Estreno bata todos los años, pero tengo la ventaja de que me las hago yo y nunca me han costado más de 100 €. La del año pasado me costó 70 € y los adornos 30 €. Esto me supuso 100 € más.
Si sumo… 365 €.
Este año me he encontrado con que no tengo coche ni carné, que en mi Hermandad todos tienen sus apaños y nadie necesita la carriola, por lo tanto se queda en casa y yo me voy andando.
Pagaré 35 € de autobús. Alquilaré medio módulo en la Casa Hermandad, porque para mi sola y mi tienda me sobra, que, como iré a montar serán 65 €. Para comer voy con una familia de la Hermandad que me ha hecho un hueco y, aunque creo que será mucho, ya he calculado los 100 € por si acaso. He rehecho una bata de hace unos diez años y sólo he necesitado 20 € para estrenar bata este año. Suma y te sale mi Rocío por 220 €, a los que posiblemente tenga que añadir 60 € por mi papeleta de sitio y así conservarlo para el año que viene aunque este no vaya con la carriola.
Y es que la gente cada vez va menos “de romería”, y escudándose en eso de que “ para ir a ver a la Virgen no hay necesidad de ir incómodo”, y que la romería del Rocío se ha convertido para algunos en un escaparate de poderío, pues cada vez estamos dispuestos a prescindir de menos cosas y queremos llevarnos la comodidad de nuestras casas.
Pero… si lo que quieres es que te cocinen, que te hagan la cama, llevar gambas de Sanlúcar, alternar con Chivas, tener en casa un grupito que te lie una juerga flamenca cada noche, y poder decir que la Virgen pasó por tu misma puerta, pues oiga… los hoteles de cinco estrellas también hay que pagarlos, y a eso nadie le pone pegas. Pero si que nos quejamos de lo caro que se está poniendo el Rocío.

Para ir a ver a la Virgen no hace falta tanto… ¿o si?