sábado, 5 de junio de 2010

Muerte digna

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"Allí estaba… sentado en un pequeño sillón que apenas albergaba su, ahora, enjuta silueta. Dormido, con la cabeza reclinada, y la boca entreabierta apenas vislumbrada a través de la mascarilla. Sus manos, inactivas y cargadas, descansaban sobre un regazo relajado por la fuerza de los años. Sus pies, que difícilmente reposaban sobre el escabel, hinchados y amoratados como si la sangre hubiese encontrado el ultimo de los rincones donde descansar tranquila. Unos botones, adheridos a su pecho ya seco de juventud, leían lo que los latidos de su corazón eran incapaces de contar. Un pijama transparente de uso, medio abrochado y conservado con descuido, le separaba de la dignidad que los pensamientos de todos lo que pasaban por aquella sala le iban robando con sus pensamientos.
La fuente de la vida encharcaba hoy sus pulmones, robando sitio al aire. Sus ganas de vivir le mantienen atado a este mundo del que no quiere marcharse, aunque ese momento no es el que mas le preocupa, porque el mundo ha sido su hogar… no su hogar, su mundo… en el que ha vivido cada minuto como si hubiese sido el ultimo, disfrutando al máximo de lo mas mínimo.
Verle indefenso, sujeto a la atención ajena, dependiente del cuidado o del descuido, débil, con los ojos ensartados entre la locura y la enajenación, balbuceando sin poder hacerse entender, lánguido y blanquecino…
¿Es la imagen del dolor mas grande, o la de la lucha transparente de las raíces del viejo árbol que no quiere ser talado a pesar de las oquedades de su tronco?...
Aun con la certeza de que no es este el momento, seria la última imagen que conservara de mi padre… y me niego."




Le han ingresado. Hace dos años le operaron de corazón y le “obligaron” a estrenar válvulas. Desde entonces parece que no levanta cabeza, y no es lo anterior una visión poética de su estado sino una triste realidad, imaginada cientos de veces con miedo, y a la que nunca quieres verle la cara.
Lo que en esta ocasión consiguió enervarme no fueron estas circunstancias, que aunque dolorosas por sabidas se callan, sino las condiciones en las que se desarrolló.
En una silla durante mas de 24 horas por falta de camas…en observación, en sala de Urgencias, con lo que solamente podia recibir visitas dos horas al dia... Hubo que lavarle y lo tuvo que hacer mi madre, por falta de enfermeros, en un diminuto cuarto de baño, para lo que tuvo que guardar turno porque solamente se disponía de uno para unas cuarenta personas, mas los visitantes, con las lógicas consecuencias para alguien que no es dueño de sus incontinencias…. Pedir hasta tres veces vaselina para frotar sus tobillos que mantenían la piel tensa por la hinchazón y estar esperándola aun… En una sala en la que han de convivir, por no se sabe cuanto tiempo, todo tipo de enfermos sin distinguir entre sus necesidades, sus síntomas o su urgencia… y recibir por única respuesta por parte de los funcionarios lo de “lo sentimos mucho, pero nosotros no tenemos la culpa… es que no hay camas”.
Mi padre podría haber muerto en esa sala. Le controlaban la tensión, el azúcar y la saturación en los pulmones… pero, aun pagada día a día, si hubiese sido su hora, no habría tenido una muerte digna.

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14 comentarios:

AROBOS dijo...

A veces, o con demasiada frecuencia, se producen esas situaciones indignantes, intolerables, que hay que denunciar. Yo viví en Madrid unas circunstancias similares a las que describes y las tengo marcadas en lo más profundo.

SUPERMENDO dijo...

Siempre que hay saturación en cualquier sitio, comienzan los problemas. Esa es tu situación familiar, aunque en el caso de LA SALUD, siempre es más traumático, pues muchas veces se depende de una rápida actuación la vida de una persona. Si todo salió bien, poco más se puede pedir.
Saludos, para tí, y tu familia.

campoazul dijo...

Una situación muy dolorosa, como relatas no solo por la enfermedad en sí, si no, por esas circunstancias que yo tampoco entenderé nunca por mas vidas que viva.
Porque estoy segura de que si en ese momento ingresa el padre de un medico o de alguien con poder, hay camas ¡fijo! siento tu dolor...

Besitos.

Silencios de poesía (Mari) dijo...

Coincido con todo lo dicho por los compañeros. Es una situación denigrante e indigna, que no debería darse jamas, pero es todo lo contrario, se da con demasiada frecuencia.

Saludos y besos para ti y tu familia.

maile dijo...

Si mi señor ARO... son situaciones que no se olvidan por mas que uno lo intente.
Saludos.

maile dijo...

Querido PEDRO... ¿Pedir? Pedir se puede pedir lo que nos corresponde.
Entiendo la situacion, todo esta saturado... listas de espera interminables, atencion medica primaria deficiente, falta de medicos... lo que no entiendo es que despues de toda una vida pagando Seguridad Social corras el riesgo de morir en un sillon del pasillo por falta de camas.
Para mi padre aun no llego la hora... es lo unico que salio bien.

Besos mi cielo.

maile dijo...

Gracias mi niña CAMPOAZUL. pero el uso de las influencias es algo que existe y existira siempre. Es mas... por muy en contra que este, creo que hubiera utilizado las mias en esta ocasion de haberlas tenido. Cualquiera lo haria.

Besos mi niña.

maile dijo...

Gracias MARI.
Tu lo has dicho... demasiada frecuencia y, posiblemente, ya inevitable.

Besos cielo.

impresiones de una tortuga dijo...

Es muy triste lo que cuentas, porque se atenta contra la dignidad de la persona que, en definitiva y en realidad, es lo único que tenemos adherida al alma. Siento la traumática experiencia y me alegra el final feliz. Saludos

Dyhego dijo...

¡Qué triste es todo esto! ¡Para comilonas de políticos, viajes, estudios, folletos informativos y más comilonas, para eso siempre hay dinero!
¡Que todo vaya bien, MAILE!
Salu2.

maile dijo...

Gracias IMPRESIONES. De todas formas me gusta pensar que la dignidad de mi padre andaba tan ausente como el, y no se dio apenas cuenta. A cambio, los demas nos hicimos con ella y nos dolio.

Saludos.

maile dijo...

Todo fue bien, mi señor DIEGO, gracias a Dios, y papa ya esta en casa. Los medicos dicen que puede haber otras visitas, o igual solamente una mas. Yo solo le pido a Dios que si ha de ser la ultima que sea lo mas corta posible.
Me alegra verle de nuevo señor Diego y casi repuesto.

Besos.

claudia dijo...

qué triste querida maile..te comprendo, porque mi padre sufrio algunas cosas similares, hace años, cuando partió..

sabes? ayer se fue al cielo, un tío muy querido, y creo q se fue con una muerte digna, a pesar del dolor que sufrimos los q lo queremos, hasta unas horas antes, acompañó a su hija a la casa manejando su auto, estaba contento porque empezaba el mundial, le hacia frente a la vida con alegria, siempre lo hizo asi, a pesar de que tambien tenia una valvula en su corazon, sus pulmones estaban enfermos por aspirar toda su vida polvillo de madera ... era un magnifico carpintero, "ebanista" como decia yo con orgullo :)
pero estaba bien, digamos q su lucecita se iba apagando, pero dignamente, y de pronto se sintio mal, y el supo y dijo, me estoy muriendo, fue muy rapido, no habia nada q hacer, y cerró sus ojos, sin sufrir
ojalá todos pudieran irse de esta manera, a pesar del dolor q sentimos las familias

te mando un fuerte abrazo, muy fuerte, y toda mi comprension
hasta pronto
claudia

maile dijo...

CLAUDIA, lo siento. Estaras pasando unos dias tristes por la perdida, por esos recuerdos que se avivan y por las añoranzas que se reavivan en ocasiones como esta. Lo peor es que esos huecos se mantienen vacios para siempre.

Te quiero. Un abrazo.