sábado, 21 de marzo de 2009

Primavera

La luz ha entrado por mis ventanas... No debo cerrarlas porque durará apenas unos días... sólo tengo que cerrar los ojos y sentirme dentro de ella.

Vivo en una pequeña calle, en el casco antiguo... calles aún empedradas que no saben de alquitrán... cantos rodados y cemento... ruido de niños jugando a la salida del cole... paredes de cal y albero... un mirlo que, cada año, viene a nunciarnos algo que no alcanzamos a entender... sol que se refleja en la blanca pared de enfrente y prolonga el día durante media hora más... un carnaval que dura quince jornadas dentro de la Cuaresma... olor a pan recién cocido que no llamaba a tu puerta recordándote viejas costumbres desde el año pasado... aromas de levante a los que se les permite pasear entre las sábanas, aún cálidas, recuerdos de una noche apasionada...

En mi casa huele a azahares. Limoneros y naranjos que anuncian "dias de vino y de rosas", huele a sol, a Semana Santa y a Rocío, a baldeo de calles, a mecedoras confidentes, a estrellas de deseos, a recuerdos de infancia, a sábanas en el romero, a cuchicheos de esquinas, a susurros de agua...

"La Primavera ha venido
y nadie sabe cómo ha sido"

Con mis ventanas abiertas en mi casa huele a esperanzas.

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