martes, 24 de marzo de 2009

Hermandad del Rocio de Estepona. El camino I.




Estepona reparte su corazón entre dos caminos… el que hace y el que recuerda.

Hasta el 2002, en el que fuimos nombrados Hermandad Filial, acompañábamos en el camino a nuestra Hermandad Madrina, La Línea de la Concepción, a través del Coto. Bajo Guia, Marismilla, El Trigo o Los Ansares, son nombres que nunca se borrarán de nuestra mente. El esfuerzo que requerían las arenas nos acercaban a Ella.


Después del nombramiento de Filial, nuestro camino pasó a ser el llamado “Camino de La Virgen” , “Camino de Los Llanos”, o el Camino de Almonte.


Comienza nuestro caminar con la Misa de Romeros, el miércoles anterior a Pentecostés. Aún siendo día laborable, la Parroquia de San José se llena con los que se van y los que se quedan, hermanos y amigos.


La Carreta espera a la salida, toda ella engalanada, para dar cobijo al “Simpecao”.
Recorremos las calles del pueblo mientras vemos que los balcones se llenan para vernos pasar.
Paradas obligadas… La Plaza del Rocío para rezar el Ángelus… La Parroquia de Ntra. Sra. de Los Remedios, donde el Párroco y una representación de las Hermandades que allí tienen su Sede Canónica, llevando sus Guiones a la puerta, nos despiden entonando juntos una Salve… Calle Real…Avda. Juan Carlos… Calle Melilla… nos conducen hasta la Parroquia del Carmen donde nuestra Patrona dice adiós, entre vivas y Salves, a los que vamos al encuentro de La Pastora.


De aquí, en autobús, hasta Bollillos Par del Condado. Pimera parada en la Ermita de Ntra. Sra. de las Mercedes, donde la misma Hermandad nos cede un lugar en los aledaños para acampar esa primera noche, que compartimos con Alcalá la Real.

.