domingo, 4 de diciembre de 2011

La tormenta

Lo estoy sintiendo, madre… aquí… mira….

Me golpea y me derriba,

no me deja ver…

me parte en dos y no puedo soportarlo…

Me apaga y duele,

me abate y marchita

me desarma y entristece sin consuelo.

Me arrastra y me apena,

me consterna y me traspasa…

y me da miedo, sin remedio, madre.

Me estremece e intimida,

me desconcierta y turba…

Si el cielo se abre no sé dónde esconderme.

Me enloquece, me zarandea ,

conmueve hasta mi aliento…

y no es suficiente, madre, con saber

que sólo es el cielo, que se enfada.

8 comentarios:

Dyhego dijo...

La verdad es que un tormentos de esos,si no da miedo, por lo menos te inquieta.
Hace poco tuvimos por aquí uno de esos que ocurren cada diez años.
Saludos con calma.

Cristofer dijo...

Hola linda.
Las tormentas generan ese tipo de emociones... sobre todo si son tormentas emocionales.

Que espero que no sea el caso.

Saludos.
Cristofer.

Pluma y Data dijo...

Luego de la tormenta, vendrâ la calma porque asî es como funciona este mundo.
Parte del equilibri. No podriamos disfrutar de la calma si no hubiesemos salido de la tempestad.

maile dijo...

Mi señor Diego, por la fecha puede que fuera el mismo. De haber podido me hubiese metido debajo de la cama... pero el gato me cogió la delantera.
Besos.

maile dijo...

Cristofer... no, no es el caso, gracias a Dios. Elegiria cien veces una de estas que sólo me dan pánico.
Saludos y gracias.

maile dijo...

Es cierto Jose Luis. Esa ansiada calma es siempre reconfortante.

Menalcas dijo...

Hace falta lavar muchas cosas en esta tierra, deja que llueva y que sea con fuerza, mas pronto acabaremos.
un abrazo

Sneyder dijo...

Las tormentas son sobrecogedoras, pero a la vez me encanta la fuerza que desprende la naturaleza en toda su magnitud…son un rio de emociones desatadas.

Saludos