jueves, 24 de julio de 2008

Cuestión de luces




Parece que no andamos muy bien de luces por estas tierras, y es una lástima porque viviendo en una tierra donde la luz es de lo más hermoso que tenemos, parece de lógica que las nuestras sean, cuando menos, “aparentes”. Y va a ser que no.

Llevo varios días observando un problema “de luminaria”, que me parece, a mi pesar, no tan penoso como vergonzoso, más que nada porque estaría hablando de la “dejadez” y de la “incompetencia” de mi Ayuntamiento y su personal, que parece que últimamente no da una a derechas, o a izquierdas (según se quiera). Vamos que no da una.

Para la Festividad de la Virgen del Carmen, Patrona y Alcaldesa de la localidad, se colocaron una serie de guirnaldas de luces en la calle donde se sitúa su antigua Iglesia, a la que llega finalizada la procesión del día 16 y donde permanece hasta tres días después y desde donde es trasladada a Su Parroquia.

Esperaba medio pueblo la llegada de la imagen a su “querido barrio de pescadores”. Durante toda la tarde habíamos estado esperando que las guirnaldas se encendieran. Pero parecía que no, tanto que la Virgen llegó a Su Casa y las luces no se encendieron en ningún momento. Solamente la tristeza de cuatro farolas colocadas aturrulladamente días antes, en una calle que llevaba casi un año en remodelación y que, sabe Dios por qué, nadie se había dignado, ni siquiera, a inaugurar.

Mal andamos si el Alcalde, y media corporación, está en Alhaurín y a la Alcaldesa Perpetúa no se le rinden honores una vez al año que sale a la calle. Pero eso sí… Si Ella siempre esta dispuesta para la foto… la Corporación también, para no ser menos… pero sin luces, ¿eh?.

No se si alguien habrá presentado quejas en el Ayuntamiento… que debería haberlas presentado todo el pueblo… ni si alguien se habrá excusado ante la Hermandad por tamaño “descuido” (que no lo es porque las luces las pusieron), ni siquiera si pensarán quitarlas, porque lejos de haberlo intentado siguen cubriendo la calle, silenciosas y tristes, una semana después sin que nadie haya adivinado ni la intención de retirarlas… y la Virgen ya ha sido trasladada a su Parroquia, concretamente el sábado pasado.

Si se trataba de un paripé pues igual les hubiera dado no colocarlas, se habrían ahorrado el trabajo, ponerlas y quitarlas, y el resultado hubiera sido el mismo… el descontento del personal.

Si, como en Navidad, Sevillana cortaba la iluminación a ciertas horas porque el Ayuntamiento “presuntamente” les debía un dineral (al menos esos eran los rumores), pues lo suyo hubiera sido asegurarse de que Sevillana era conforme con suministrar luz durante una hora al menos, lo justito, o, en caso contrario, pues no ponerlas.

Vamos, que sea como sea, colocó el Ayuntamiento las guirnaldas, no las encendió, y parece que tampoco tienen mucha prisa en retirarlas… total… para lo que han servido.

¿Nos vamos a poner a buscar responsables? ¿Para qué? Seguro que encuentran una buena excusa o una buena cabeza de turco… el caso es que “ninguno de ellos” es culpable.

Pero la Virgen del Carmen no vio el camino de regreso a Su Casa iluminado. Menos mal que Ella conoce el camino y los marineros que la llevaban también. Los vivas, las Salves y Sus ojos nos iluminaron a nosotros.