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miércoles, 13 de mayo de 2020

Mi querida Laura

No deja de ser reconfortante encontrar quien escriba así, de este modo, siendo capaz de expresar tanto en cuatro palabras, o en cinco, o en cien. 
Querida Laura, gracias.

Quiero que te quiero

Quiero querer queriendo y que me sigan queriendo querer.
Que el que no me quieran como yo quiero que me quieran,
no significa que me odien,
significa que no me quieren bien…
o no tan bien como yo quisiera...

Quiero que me quieran como yo quiero que me quieran...
quiero quererte como tu quieres que te quiera.
Aunque no me dejas.
Y así,
no vamos bien…
o no tan bien como yo quisiera…

Yo no soy capaz de quererte de menos
(no lo intento)
tú no eres capaz de quererme de más
(ni lo intentas)
y así,
no vamos bien...
o no tan bien como las dos quisiéramos.


http://mipasacalles.blogspot.com/

jueves, 21 de noviembre de 2019

Podría no haber sido un mal día

Como decía Serrat "hoy pude ser un gran día, plantéatelo así" (no copio la letra al completo que luego puede llegar la SGAE y la fastidiamos, pero siempre pensé que no tiene desperdicio, una joya). Y hay que planteárselo cada mañana como una necesidad más...  cepillar los dientes, abrigarse porque hace frio y pensar que hoy será un gran día. 
Pero para que eso sea posible lo pimero que debes hacer es "no darle demasiadas vueltas a la olla". Eso no siempre te lo cuentan, es la trampa.
Pero, otro pero, es que no todos podemos dejar la olla quieta y la mia no sabe dejar de bullir (es una asignatura pendiente).
Ayer, de vuelta del trabajo... en la moto, como siempre, por el mismo camino, ese tan rutinario que casi ocurre como con piloto automático...  y yo que iba pensando que a un Ferrari y a mi 49 nos hace iguales un semáforo, apareció una palabra y todavía no se a cuento de qué. VERDAD. 
Jo... la  leche con la palabrita... aún estoy dándole vueltas.
Vivo mi "verdad", aunque viva... como me dice mi hijo... que lo hago en los mundos de jupy, porque creo que todo el mundo es bueno hasta que la vida y el tiempo me demuestran que es mentira, una y otra vez. Y aún así me resisito. Vivo con mis recuerdos, vivencias, amores... mis verdades.
Vivo con la "verdad" de los demás... la que me muestran aunque sea mentira, la que veo aunque me equivoque o la que me cuentan para fastidiarme, incluso la que no quiero ni ver ni oir... o la que creo ver aunque sea mentira, me equivoque o me fastidie...
He buscado acerca de las únicas verdades... internet es un pozo sin fondo... y según donde mires hay a veces más, a veces menos. Me quedo con... nací, me parió una mujer y habré de morir.
Para lo demás? Quizás como decía aquel anuncio de tv... la mastercard.
El caso es que podría haber sido, cuando menos, un buen día, pero para variar... cómo no... se jodió.

sábado, 20 de julio de 2019

Me doy permiso...

Me doy permiso para separarme de las personas que no me tratan como yo deseo tratarme a mi misma. Elijo la Paz y Serenidad.. Me respeto y quiero que me respeten.
Me doy permiso para no tener expectativas que me harán cargar con responsabilidades de otros. Me doy permiso para dar lo mejor de mi en cada circunstancia y espero que los demás, también se responsabilicen de sus resultados.
Me doy permiso para abrirme a la vida y a lo que ella disponga traerme.
Me doy permiso para no aparentar lo que no pienso, o no siento, o no puedo hacer o no quiero hacer. Me doy permiso para vivir lo más coherente posible. Me doy permiso para no soportar situaciones o convenciones sociales que me agotan y no me aportan nada.
Me doy permiso para ser en cualquier lugar y situación quien realmente soy, a mi manera.
Me doy permiso para amar y ser amada. Me doy permiso para sentir el amor. Me doy permiso para no buscarlo ni mendigarlo, solo quiero amar y ser amada. Me doy permiso para ser amor y que el amor se expanda desde el centro de mi corazón envolviéndome a mi y a todo lo que me rodea.
Me doy permiso para SER YO. Me doy permiso para SER…

M. J. Padilla.


No habrá más 16 ni 21, ni deseos de que sean recordados, ni más cava y bombones para ellos, porque hoy me doy permiso para no esperar ya nada de quien me despreció, para no dar amor a quien no quiere recibirlo tal y como yo lo tengo, para ofrecerme a quien me espera y para darme a quien me quiera, para olvidar aquello que me daña y desaferrarme de aquellos a los que destruir mi vida no les importó, para no ser de nuevo un juguete para nadie. Me doy permiso para hablar de ello abiertamente y cerrar así un capítulo en mi vida que me hace más mal que bien antes de llegar a odiar a nadie. Me doy permiso para intentar conseguir, por enésima vez, ser feliz y no tener que decir "no, aún espero por amor". Como diría alguien a quien conozco "a los demás que les den, que Dios reparta suerte y que cada uno recoja lo que pueda".

Yo.

martes, 16 de abril de 2019

Cuánto amor desperdiciado

Cuanto de mí te has perdido
cuanto amor me has rechazado
cuantas deseadas caricias se han quedado entre mis manos,
cuantos besos encendidos no han apagado tus labios
cuanta ternura y cariño yo te hubiera regalado.
Cuanto de mí te has perdido
cuanto amor te hubiera dado
cuantas canciones bonitas por ti yo hubiera cantado
cuantos hermosos poemas yo te hubiera dedicado.
Cuanto de mí te has perdido
cuanto amor te he suplicado
cuanto rechazo he sufrido
cuanto me has decepcionado.
Cuanta amargura me llevo al marcharme de tu lado
cuantos años no vividos,
cuanto amor desperdiciado.


Poema de Ana María Catalá

martes, 12 de marzo de 2019

Desnudarse y apostar.

Mejor es desnudarse a la intemperie que no bajo una cúpula dorada, acristalada y prefabricada. El corazón ha de ser para quien lo reclama ofreciendo un corazón más. 
Como en la ruleta, apostamos a un solo número, un solo corazón, un solo Dios... es un riesgo, un riesgo que asumimos conscientes de que el fracaso es una posibilidad que no aceptaremos si llega. Lo peor es que sabemos desde el primer momento si llegará o no y aún así nos arriesgamos. No sabemos si hay un solo Dios, no sabemos si hay un Dios... pero sólo tenemos un corazón y ese... ese va a su bola.
Pero eso ya lo sabiamos.
La vida resulta ser cachitos de un espejo roto que nunca logramos recompner del todo. Mirarnos y ver como una grieta nos desfigura siempre, eso es el día a día.

viernes, 8 de marzo de 2019

lunes, 17 de diciembre de 2018

MININO



Llegó a casa tan pequeño que haciendo cuna con la palma de las manos le sobraba sitio. Su madre había muerto en una cuneta y él no creo que tuviera más que lo justo para salir de la gatera. Llegó envuelto en una toalla, comidito de pulgas y con más hambre que un caracol en un cristal.
Es “pequeño, peludo, suave” como Platero, gris atigrado dice su cartilla, pelo corto, romano… que es casi igual que callejero, sin raza definida. Es común, normal, con poco de especial… como yo.
Intenté buscarle un dueño, incluso llamé a la Protectora donde me dijeron que si lo acogían sería para sacrificarlo. Y no pude. No pude y me lo quedé.
No podía subir los escalones para seguirme y maullaba hasta que lo cogía y lo llevaba conmigo. Me seguía a todas partes hasta que entendió lo qué era, un gato, y se dedicó a retozar y dormir, dormir y comer. En cuanto su tamaño se lo permitió, y desde entonces, sube a mi almohada cada noche y se enreda en mi pelo, o esconde su nariz en mi cuello hasta que, entre ronroneo y ronroneo, ambos dormimos.
He de reconocer que no me esforcé mucho en buscarle un nombre. Mientras no pensaba quedármelo lo llamaba gato, minino, oye tú… y él, pobre mío, respondía. Minino es el nombre que consta.
Ha sido mi compañero, mi único compañero fiel durante los últimos dieciocho años… mucho para  la vida de un minino y una rareza en eso de la fidelidad hacia mí.
Ahora está muy enfermo. Además de los años una enfermedad está acabando con él, lo está deteriorando hasta el punto que su veterinario, incluso con un tratamiento fuerte, no da muchas esperanzas para su calidad de vida. En tres días ha perdido 250 gramos más de los pocos 2 kilos que tenía. En unos días posiblemente, seguramente, tendré que hacer que se marche. Un pinchacito de nada y Minino dejará de arrullarme por las noches, dejaré de llamarlo cuando llego de la calle y dejará de venir a acariciarme la cara, dejará de ser mi compañero, dejará de vivir.
Él ha aliviado muchos de mis malos días y no puedo consentir que ahora sufra porque no quiero que deje de acompañarme.  No sería justo si lo hiciera. No soy tan egoísta. Tendremos que decirnos hasta pronto.

viernes, 14 de diciembre de 2018

VACÍA



¿Vacía?
Vacía porque sus manos no están entre las mías,
vacía si mis ojos no se pueden mirar en los suyos
vacía porque su ser forma parte del mío.

Vacía de sentir que la abrazo en la distancia,
vacía porque no roza mi espalda o besa mi frente,
vacía porque falta en mi vida.

Vacía si no me imagina, vacía si no la sueño,
vacía si no la tengo cerca y si pienso su nombre,
vacía porque no me tiene, porque no la tengo.

Vacía porque porque encontró otro refugio,
vacía porque yo ni vivo ni encuentro la calma,
vacía porque no quiero pensar...
¿Dónde la perdí?

lunes, 10 de diciembre de 2018

Bombones y cava



Solía tener siempre reservados una caja de bombones y algún benjamín de cava por si había que celebrar algo inesperado, alguna ocasión especial, pero viendo que las buenas ocasiones parecían esquivarla, de vez en cuando comía bombones y bebía cava sin motivo alguno con la esperanza de que los próximos a lo mejor podía compartirlos. Los últimos no estaban allí desde hacía demasiado tiempo y esperaba que se presentara ocasión como la última en la que los nervios y las prisas hicieron que, teniendo algo grandioso que celebrar, volvieran a quedarse guardados.
Pero el tiempo pasaba y la vida no parecía tener muchas intenciones de regalarle momentos especiales y estar viva ya no era tan gran motivo de alegría como para unos bombones a solas.
A lo mejor, uno de entre sus más queridos recuerdos, uno que la hiciera francamente feliz o una fecha que no quisiera olvidar. Sus recuerdos eran suyos y no necesitaba de nadie para celebrar lo que un día le hizo sentir que su vida era especial. Quizás así no se sintiera tan tremendamente olvidada. Ese recuerdo le haría compañía mientras cualquier día no fuera lo suficientemente importante.
Sólo un recuerdo o una fecha, quizás dos. No debía ser difícil. Había muchas cosas que no olvidaría nunca pero los bombones y el cava debían ser para algo que realmente le hubiera dejado esa huella profunda que lo hace único e irrepetible. Un día y un recuerdo que no quisiera olvidar.
Lo tenía claro...  celebraría ese día por aquel beso.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Lágrima sostenida



Sus besos acariciaban mis enfados y vencieron todos mis miedos arrancando de raíz mi amargura. Siempre hacía que se me erizara la piel levantándome el ánimo con la mayor de las dulzuras. Tomó la fuerza que me quedaba y se adueñó de mí.
Rumbos diferentes hacen que no termine nunca mi despedida y cada intento de olvido reconstruye mi deseo. La llevo debajo de mi piel, entre mis dedos, al final de mis sonrisas, en mi cansancio y en mi descanso… la frontera de mi libertad.
Es la última rosa que cae bañando de sangre un sueño, la agonía de un deseo que muere en silencio en mi boca. Me salvó la vida, la misma que ahora se ahoga por ella, por no poder entrar en sus recuerdos y enredarme en la realidad de sus deseos como el primer día y volver a ser lo que era, mi esencia, mi lágrima sostenida y mi canción dormida.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Reflexionando por obligación



Sé que me repito pero no es más que un ejercicio mental obligatorio y, ya que no puedo escuchar mis palabras mientras las oye alguien, las escribo para poder leerlas y releerlas hasta que tome conciencia, pueda tomar conciencia, de todo, sobre todo porque sé que quien debiera saber de esto no me lee.
Intento comprender lo que me ha pasado. Intento encontrar respuestas en otros sin tener que hacer preguntas a quien debería porque son precisamente sus respuestas, para bien o para mal, las que me asustan y porque creo que pensando en que me hace un bien no me diría la verdad, aunque hay momentos en los que creo que sí lo haría porque pensará que eso es lo que debo oír para poder seguir viviendo.
Las respuestas me dan miedo aunque las necesite, menos que mis preguntas, pero necesito ser realista. .. son cosas que corren por mi cabeza.
Me ha dejado en la estacada. Después de decirme que me amaba, que deseaba ser feliz junto a mí, después de consentir que diera una vuelta de tuerca a mí vida peleando contra todo lo aprendido y vivido, me ha abandonado a mi suerte sin la más mínima expresión de dolor, sin razones, sin excusas siquiera.  Sé que sólo es cuestión de enfrentarme a ello pero la certeza que aún permanece en mí de que me amaba de verdad… que me ama aún... me corroe tanto y es tan grande que me resulta imposible asumir que haya ocurrido, que nada fuera verdad, porque si cambia de camino, en algún momento, yo he de estar ahí.
Conocer a una persona que te haga retomar tu rumbo, que esclarezca tus sentidos hasta el punto de saber que tu único destino es ella… ocurre una vez en la vida. A mí me ha ocurrido.
Pero como todo lo no perfecto tenía un escollo que no supe ver… una pareja no amada pero de la que decía sentirse responsable por su debilidad, por los años vividos, por los recuerdos compartidos, por un sentimiento de culpa no deseado pero presente. Quizás también por un amor defraudado y dolido por un engaño, por una falta de interés, por un sentimiento de desamor. Yo pensé, de verdad, que era falta de amor.
Y amando, amé. Y sintiéndome más que amada amé más si se podía para luego caer en el olvido. Fue capaz de empezar conmigo su historia pero decidió intentar salvar la que ya tenía cuando me dijo era lo que no quería.  Y hoy, alguien que la necesita, que puede que la ame como yo, la tiene a su lado y, si fue verdad lo que me dijo, no es por amor.
Quizás decidió luchar por recuperar el amor que un día sintió, quizás nunca dejó de amar y me mintió, quizás no querer cargar con la culpa de hacerle daño la obligó a hacérmelo a mí, quizás… quizás… demasiados quizás…demasiadas excusas que regalo para no ver que puede que nada fuera verdad, quizás deseando ver que me ama pero que sólo fui el sacrificio menos responsable, menos dañino, menos doloroso… quizás fui una realidad que no quiso ver por miedo, quizás sólo le serví de ilusión para sobrevivir mientras esperaba, quizás sea tan fría que sólo jugó, quizás… quizás…quizás… demasiados quizás en mi vida que la tienen loca y a punto de sucumbir y  que a duras penas la mantienen. Quizás sea yo una loca enamorada, que no quiere ver más que amor y no traición, que confió hasta su vida, que fue capaz de cambiarlo todo por amor. Quizás quien me amó decidió que amaba más en otra parte que no era yo.
Necesito respuestas pero no quiero preguntar por miedo.  Lo que me hizo saber y sentir es tan real, tan cierto, que cualquier respuesta pudiera sonarme a excusa o a mentira, y no justificar mi sufrimiento. Demasiadas respuestas sin preguntas que no quiero hacer por miedo… miedo a querer morir  más porque por dentro ya he muerto, miedo a no sobrevivir y hacerlo, miedo a creer que no me amaron y que sea cierto, miedo a amar y morir sin remedio.