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viernes, 28 de diciembre de 2018

POSIBLEMENTE… OJALÁ… POSIBLEMENTE TÚ.



Posiblemente seas tú,  tú misma, más allá de mi dolor y de tu olvido, más allá de tu tiempo y de mi llanto.
Posiblemente seas tú, tú misma,  más allá de tu primavera, más allá de mis heridas provocadas y de tus recuerdos que se apagan.
Posiblemente seas tú, tú misma, más allá de mi anhelo, más allá de mi vergüenza y mi lujuria, más allá de mi tormento.
Posiblemente seas tú, tú misma, más allá de cualquier resplandor de esperanza, más allá de cualquier frenesí o de cualquier duda.
Posiblemente seas tú, tú misma, más allá de mi verdad, más allá de mi desdicha, más allá de tu silencio.
Ojalá seas tú, tú misma, sin millones de penas, lamentos ni gritos que se ahogen en tu noche acallados por el sueño.
Ojalá seas tú, tú misma, mientras te he amado y no has llegado, mientras he amado tu  amor y tu eco diciendo “no” aún retumba en mi cerebro.
Ojalá seas tú, tú misma, mientras te busco y no te encuentro, mientras grito y no me oyes, mientras descompones todo mi universo.
Ojalá seas tú, tú misma, mientras trato de olvidar tus palabras de amor que aún resuenan en mi mente, mientras tus ausencias me envuelven y matan.
Ojalá seas tú, tú misma, mientras mis estrellas ya no brillan, mientras mi sol no calienta, mientras mi aliento no suspira y mis ojos sólo lloran.
Posiblemente seas tú, tú misma… ojalá seas tú, tú misma…  mi --- … mientras yo ya no soy, por ti, ni la sombra de lo que era.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Como aquella vez... déjame.



Déjame recorrerte, como aquella vez,
y perderme en ti.
Déjame acariciar la comisura de tus labios
de aromas buscados y donde todo es hermoso.
Déjame que provoque tus suspiros
y tu fuego por dentro, como aquella vez.
Volemos donde el cielo se hace verso…
Déjame amarte sin retorno,
con el alba perdida y sin tiempo.
Deja que tu boca se pierda en la mía,
que mis piernas se enreden en las tuyas
mientras duermes desnuda
abrazada a mi ternura,
mordiéndonos la piel
hasta quedar doloridas.
Déjame con los labios rotos de besos 
y de razones absurdas, como aquella vez,
y hasta que nuestras salivas sean la misma,
yo me mire en tu espejo y tú en el mío,
belleza que amo, seda que acaricio.
Déjame hacerte el amor,  como aquella vez,
hasta que mis dedos te enciendan,
y entregarme entera a tu marea
con caricias que agoten tus deseos.
Déjame hacerlo mejor que aquella vez.
Déjame hacerte feliz, como aquella vez.

viernes, 14 de diciembre de 2018

VACÍA



¿Vacía?
Vacía porque sus manos no están entre las mías,
vacía si mis ojos no se pueden mirar en los suyos
vacía porque su ser forma parte del mío.

Vacía de sentir que la abrazo en la distancia,
vacía porque no roza mi espalda o besa mi frente,
vacía porque falta en mi vida.

Vacía si no me imagina, vacía si no la sueño,
vacía si no la tengo cerca y si pienso su nombre,
vacía porque no me tiene, porque no la tengo.

Vacía porque porque encontró otro refugio,
vacía porque yo ni vivo ni encuentro la calma,
vacía porque no quiero pensar...
¿Dónde la perdí?

jueves, 13 de diciembre de 2018

Ni mi corazón ni mi piel



Ya no hay salida de sol… sólo existe el ahora y puede ser aterrador a veces.
Pero si cierro los ojos y escucho el susurro de mi corazón, no me rindo. Y no importa cuántas veces lo acalle. Me dice que nunca acabará mientras existas tú, exista yo, y él tenga esperanza.
Quisiera que el olvido llegara sólo con desearlo y poder restar importancia a todo, pero no sé hacer eso, se me estremecen las entrañas y lo único a lo que llego es a intentar no llorar mientras todo me parece lejano y quiero sentir que ya no sufro.
Soñé mil veces llegar a tu alma y quedarme en ella mientras te quería cuando te sentías débil, vulnerable y sola, cuando tus ojos se llenaban de lágrimas, cuando tu corazón estaba cerrado y tu alma rota.
Hoy después de ti no hay nada, después de tu nombre no hay nadie, mientras todo me arrastra a la oscuridad donde habita tu recuerdo aprisionando mis sueños que buscan una salida.
Mostrarme a pecho descubierto, sin secretos, me hizo vulnerable sin miedo a un dolor que no pensé que llegaría… tanto confié en ti que mi piel dejó de ser mi escudo para convertirse en espacio de caricias mostrándose transparente.
Y no buscabas ni mi corazón ni mi piel, sólo que pasara el tiempo.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Lágrima sostenida



Sus besos acariciaban mis enfados y vencieron todos mis miedos arrancando de raíz mi amargura. Siempre hacía que se me erizara la piel levantándome el ánimo con la mayor de las dulzuras. Tomó la fuerza que me quedaba y se adueñó de mí.
Rumbos diferentes hacen que no termine nunca mi despedida y cada intento de olvido reconstruye mi deseo. La llevo debajo de mi piel, entre mis dedos, al final de mis sonrisas, en mi cansancio y en mi descanso… la frontera de mi libertad.
Es la última rosa que cae bañando de sangre un sueño, la agonía de un deseo que muere en silencio en mi boca. Me salvó la vida, la misma que ahora se ahoga por ella, por no poder entrar en sus recuerdos y enredarme en la realidad de sus deseos como el primer día y volver a ser lo que era, mi esencia, mi lágrima sostenida y mi canción dormida.