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jueves, 30 de diciembre de 2010

A...


A los que vienen, y a los que no… a los que están y a los que son, pero no están… a los que dejan su huella y a los que prefieren sólo pasar… y a los que pasan y se quedan… a los que tienen esperanzas, o a los que se duelen de desesperación… a los solitarios, a los abandonados, a los olvidados… a los que me dicen y a los que les digo… a los que llegan desde lejos y a los que están ahí mismo… a los que quieren y a los que quiero… a los que recuerdo… a los que siempre van conmigo y a los que me llevan en su corazón… a los que conozco y a los que no… a aquellos con los que hablo… a los que les cuento y a los que me cuentan… a los que me hacen llorar y los que lloran conmigo… a los que me hacen reír y a los que me regalan una sonrisa… a los entrañables… a los contestatarios… a los que no admiten comentarios… a los que comparten ( y a los que no, pues también)… a los tristes… a los felices… a los exultantes de felicidad… a los románticos y los pragmáticos (incluso a los políticos)… a los que no entiendo y los releo para seguir sin entenderlos… a los poetas… a los chistosos… a los entrañables… a los informáticos, a los que cuelgan una entrada y se les borra y a los que no se atreven a colgarla… o a los que la cuelgan y luego la borran… a los que me dejan colgada… a los que regalan sueños o a los que van buscándolos… a los que me enamoran… a los que leo… a los que admiro… a los que necesito… a los que envidio… a los que amo, y a los que no también… o a los que acaban de llegar… a los que se fueron y los que vendrán… (Y seguro que se me olvida alguno)…
A todos ustedes, FELIZ AÑO.
Que 2011 sea el primer “mejor año” del resto de sus vidas.
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martes, 21 de diciembre de 2010

Navidad

Recados para Orkut

Lo cierto es que me sentiria extraña deseando "feliz Navidad" el 10 de Julio, por ejemplo, pero si que alguna vez me paso la idea por la cabeza. La cosa aquella de escuchar lo de "tus tas chala" borra el impulso de inmediato aunque no las ganas.
Desear que los demas sean felices es normal, y yo tengo la costumbre de decirlo. Los que me conocen ya lo saben y no les suena raro. Es igual que decir "te quiero" y a mis amigos se lo digo cada vez que tengo ocasion.
En estos dias la unica diferencia es que no tenemos reparos en desear Feliz Navidad incluso a los extraños cuando no se nos ocurriria pasar del cortes "buenos dias" en cualquier otra ocasion. A la cajera del super, al conductor del autobus, al dependiente de la zapateria, al vendedor de cupones... a todo el mundo, incluso a aquellos a los que no soportamos y a los que evitamos en nuestro dia a dia.
Hace mucho que no encuentro esa "alegria especial" de estas fechas que si recuerdo de mis dias infantiles. Supongo que los años hicieron su trabajo y entendi que no soy mas feliz, ni amo mas (ni menos, claro), porque sea Navidad.
Si que les deseo una muy feliz y entrañable Navidad porque sin conocerles les tengo cariño. Y porque de verdad lo deseo. Pero tambien deseo que esa felicidad les dure para siempre.
La fiesta desaparecera. Guardaremos los adornos del arbol y las figuritas del Belen hasta el año que viene. Posiblemente muchos buenos deseos tambien se queden en las cajas hasta el proximo Diciembre.
Yo les dejo este abrazo. Un amigo lo dejo en mi correo. Un abrazo que espero les dure, como a mi, mucho, mucho, mucho. Si no es asi, siempre pueden pasar por aqui y llevarse una nueva dosis.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Borrón y cuenta nueva

Llega el último día del año.
Se dispara la nostalgia de algunos, los recuerdos de otros, las ansias de vivir en un solo día lo que no se ha vivido en un año… prisas por hacer balances y buscar nuevas metas.
Dar el primer paso con el pie derecho, echar un puñado de lentejas en tus bolsillos, vestir ropa interior roja, amarilla o verde según lo que desees, velas doradas para atraer el dinero, roja para el amor, azul para cambiar de trabajo, darse un baño con sal o pétalos de rosa… infinidad de cosas… lo de las doce uvas o lo de meter un anillo dentro de la bebida es de lo más normalito.
Hay quien decide recibir el nuevo año en un gran hotel, hoy con spa, o en la mejor de las discotecas. O quienes se alquilan una casita en el campo y, al calor de la chimenea, junto a familia o amigos, se lo pasan pipa entre papelillos y cava o se terminan tragando el “especial Nochevieja” de cualquier emisora de televisión, con la tranquilidad de no tener que volver esa noche en coche a casa.
También los hay que se lanzan a la calle, chicos con traje y pajarita (que después de las doce desaparece) y chicas con tan mínimos trajes que parecieran cinturones anchos, pero que terminan, botella en mano, haciendo el “jili” y dando la nota.
Con la dichosa crisis, este año, habrá más de los que se quedan en casita, que reciben el año cerquita de la estufa y en babuchas, y que media hora antes de las doce se empeñarán en pelar las uvas.
También los habrá quienes tomen de cena una lata de judías y brinden con cola para encamarse de inmediato porque la peli es la misma del año anterior.
También …los que están solos, los que quieren estar solos, los que tienen que trabajar esa noche de guarda en el aparcamiento de unos grandes almacenes o en el servicio de urgencias de un hospital y , por desgracia, están los que no tienen casa o los que no tienen cena.
Pero todos, todos, esperan (esperamos), que en el último minuto del año nos sea concedido un deseo ante la ilusión de que se hará realidad en los próximos doce meses.
Será el día del “borrón y cuenta nueva”.

Borrón y cuenta nueva

Llega el último día del año.
Se dispara la nostalgia de algunos, los recuerdos de otros, las ansias de vivir en un solo día lo que no se ha vivido en un año… prisas por hacer balances y buscar nuevas metas.
Dar el primer paso con el pie derecho, echar un puñado de lentejas en tus bolsillos, vestir ropa interior roja, amarilla o verde según lo que desees, velas doradas para atraer el dinero, roja para el amor, azul para cambiar de trabajo, darse un baño con sal o pétalos de rosa… infinidad de cosas… lo de las doce uvas o lo de meter un anillo dentro de la bebida es de lo más normalito.
Hay quien decide recibir el nuevo año en un gran hotel, hoy con spa, o en la mejor de las discotecas. O quienes se alquilan una casita en el campo y, al calor de la chimenea, junto a familia o amigos, se lo pasan pipa entre papelillos y cava o se terminan tragando el “especial Nochevieja” de cualquier emisora de televisión, con la tranquilidad de no tener que volver esa noche en coche a casa.
También los hay que se lanzan a la calle, chicos con traje y pajarita (que después de las doce desaparece) y chicas con tan mínimos trajes que parecieran cinturones anchos, pero que terminan, botella en mano, haciendo el “jili” y dando la nota.
Con la dichosa crisis, este año, habrá más de los que se quedan en casita, que reciben el año cerquita de la estufa y en babuchas, y que media hora antes de las doce se empeñarán en pelar las uvas.
También los habrá quienes tomen de cena una lata de judías y brinden con cola para encamarse de inmediato porque la peli es la misma del año anterior.
También …los que están solos, los que quieren estar solos, los que tienen que trabajar esa noche de guarda en el aparcamiento de unos grandes almacenes o en el servicio de urgencias de un hospital y , por desgracia, están los que no tienen casa o los que no tienen cena.
Pero todos, todos, esperan (esperamos), que en el último minuto del año nos sea concedido un deseo ante la ilusión de que se hará realidad en los próximos doce meses.
Será el día del “borrón y cuenta nueva”.

lunes, 21 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD


Sois muchos y no sé vuestras direcciones postales... ni siquiera vuestros emailes.
Cabemos a una felicitación por cabeza... que las he hecho en serie por eso de la crisis, que la cosa está muuuuu chunga.

Que Dios ( mi Dios o el vuestro) os bendigan a todos.